Pan para los panaderos (¿esto es ciencia?)

Mensajes

Noticias / Mensajes 125 Views

Estás metido en una vorágine de silencio parsimoniosa. Es como mirar a un grifo cuyo cierre defectuoso deja escapar el agua. Cae una gota, y después tienes tiempo de contar el lapso hasta que la siguiente se precipita: uno, dos, tres… cincuenta… Es lento, lento, lento. Es lento en el corto plazo, pero más aún en el largo, se trata de una carrera de fondo. Y pese a esa lentitud, vamos dando tumbos de manera inconsciente, al menos es la sensación que tengo cuando miro a mi alrededor; jóvenes becarios y becarias, candidatos a doctores y doctoras (y no voy a entrar en los ya establecidos), aunque bien puede ser que sean mis ojos los que ven a los demás como me miro a mi mismo. Tres años enfrascado en el mundo de la ciencia y me doy cuenta de que hace ya tiempo que comencé a desvirtuar una buena parte de lo que hago. Envías propuestas a conferencias porque hay que ir, haces artículos ad hoc para lo que toca, también hay quien hace de mala gana una presentación en la que 15 personas le dedican dos horas de su vida a escucharle, aunque bien puede ser que no se mereciera ni 2 minutos para lo que tiene que decir (seguro que alguno ha pesando algo así de mis presentaciones, más razón todavía para valorar esas ocasiones como una oportunidad de oro).

Discutimos sobre esto y sobre lo otro en las comidas, por la noche, mientras nos tomamos una copa, discutimos si este enfoque teórico es válido, si esta metodología va a funcionar… pero creo que no he tenido ni una conversación con mis jóvenes colegas sobre la ciencia, sobre las razones que nos empujan a cada uno de nosotros a optar por una vida miserable (económicamente) como es esta. Pero lo más importante aún, creo no haber discutido sobre lo que la sociedad (¿la Sociedad?) quiere, y si quizás vamos a decir algo que a la gente pueda interesarle, más allá de nuestro onanismo intelectual. Bien puede ser que mi lamento provenga de una visión romántica e idealizada de la ciencia. Cierto. Tampoco los secretarios ni las secretarias, o los camareros y las camareras andan preguntándose por las razones de su dedicación, y si la sociedad aprecia su labor. Yo sigo viendo en la ciencia un punto diferente: uno se mete en ella como quien se lanza de cabeza a correr el maratón. Ya puedes tener ganas porque de lo contrario, lo mejor es que te sientes en el parque a ver cómo pasa el tiempo.

Todo puede ser que cada uno de nosotros lo tenga muy claro, y no necesite revisar para qué puñetas hacemos lo que hacemos. O puede ser que simplemente nos importe un carajo si fulanito nos entiende o a menganita le interesa lo que hacemos. Fulanito y menganito, que son por otra parte quienes nos pagan el sueldo. Y no digo que nos tengamos que poner a escribir todos un blog, publicar libros de divulgación y pasar el tiempo de conferencia en mesa redonda y tiro porque me toca, pero sí que al menos nos ronde la cabeza que en la ciencia, como en las panaderías, hay que hacer algo contante y sonante para la sociedad (¿la Sociedad?), que no vale cocer los bollos para que sólo se los coman los panaderos. He dit.

Comments